Buscador

Opinión

30 años de fracaso estatutario

18-07-2012

La historia del proceso autonómico en el País Valenciano es la crónica de una decepción. La mejor prueba de ello no es la situación económica, social y moral del país (que no deja de ser muy parecida a la española, por no decir idéntica en lo sustancial) sino el hecho de que, a la vista de lo que son capaces de aportar como valor añadido nuestras instituciones propias, casi daría igual si nos liquidaran el autogobierno y enviaran desde Madrid a un encargado para gestionar esto. Es más, una creciente mayoría de ciudadanos parece apoyar esta opción, que tiene la ventaja de la sencillez. Aunque podríamos tranquilizar a esta gente indicando que en realidad poco más que eso son el actual Gobierno de la Generalitat y un President que, por mucho que la teoría constitucional diga otra cosa, debe su legitimidad no a la elección de los ciudadanos sino al magno dedazo llegado desde la calle de Génova. Poco podemos esperar los valencianos de quien sabe que su silla depende no de nosotros sino de que le envíen o no un motorista con el cese desde Madrid, como en los viejos tiempos. Artículo completo.

Compartir en Redes Sociales



Permitida la reproducción parcial o total de los contenidos de lacelosia.com siempre que se cite su procedencia y se añada un enlace a ésta.