11-08-2012
Dado como están las cosas, tan difíciles desde el punto de vista de una economía promulgada con criterios puramente monetarios, y sin tener en cuenta las necesidades reales del país y de la gente; dado que estamos dirigidos por personas que se dicen políticos pero que no saben ni de qué se trata; dado que no nos podemos fiar de las proclamas de estabilidad que esgrimen los mandatarios de turno, creo que nos hará falta una buena dosis de valentía civil para poner freno a las exigencias de los gobernantes. Y volver a las reuniones de las asociaciones de vecinos, a los grupos de oposición, a las reivindicaciones de los barrios, a una cierta desobediencia civil respecto a los decretos irresponsables y chapuceros que ahora se dictan. Artículo completo.




