09-07-2012
No hay dos sin tres. Tras los aumentos de impuestos y los recortes de bienestar de diciembre y del presupuesto —y pospresupuesto: matrículas universitarias y copago sanitario—, se avecina una nueva oleada de medidas de austeridad. Hay que apretar más las tuercas.
Ello es debido al mediocre resultado cosechado de momento en la lucha contra el déficit. Y a la necesidad de cumplir al milímetro los compromisos de saneamiento de las finanzas públicas. Necesidad más perentoria por cuanto se ha convertido en condición inexcusable para acceder al multimillonario rescate europeo de la banca española. Artículo completo.




