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Latinoamérica

Culpan a las explotaciones petrolíferas del descenso de la pesca en Uruguay

25-03-2014

Las autoridades de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos reconocen que la actividad sísmica “puede tener efecto” sobre los recursos pesqueros. También provocan “interferencias” los buques que operan en la búsqueda de hidrocarburos y “ocupan un espacio acuático muy grande”. Las autoridades de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) reconocen que la actividad sísmica “puede tener efecto” sobre los recursos pesqueros. También provocan “interferencias” los buques que operan en la búsqueda de hidrocarburos y “ocupan un espacio acuático muy grande”, dijo Daniel Gilardoni, titular de la Dinara.

El dirigente Carlos Fagúndez, del Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines sindicato (Suntma), comentó que no se está en contra el progreso –por las exploraciones de Ancap– pero alertan que su trabajo se vio severamente afectado desde que en 2012 comenzó la actividad petrolera con la operativa de cuatro compañías transnacionales en aguas uruguayas. “Es un hecho que las corvinas, que toda la vida desovaron en las costas uruguayas, se fueron a Brasil y ahora desovan allá”, comentó Fagúndez. Esa migración afectó negativamente el negocio, tanto a las empresas como a los pescadores artesanales que utilizan chalanas. Otro cambio que notaron fue con el pez papa mosca, que antes para encontrarlo había que navegar seis o siete horas al sur de José Ignacio (Maldonado), hoy esa especie se acercó a la costa.

Para los trabajadores, lo que está ocurriendo tiene antecedentes en Oceanía, Ecuador y Perú. En Ecuador, el año pasado el gobierno del presidente Rafael Correa decidió detener durante cuatro meses las exploraciones sísmicas en el golfo de Guayaquil, debido a la creciente mortandad de peces registrada en los dos últimos años. Las exploraciones sísmicas se realizan utilizando fuentes de aire comprimido que emiten sonidos de 200 decibeles, con el objetivo de obtener datos geológicos.

Ancap informó que las maniobras vinculadas a la búsqueda de petróleo en el subsuelo marino se realizan a más de 100 kilómetros de la costa de Maldonado y Rocha donde se distribuyeron áreas de trabajo a empresas seleccionadas en lo que se conoció como la Ronda Uruguay. Los controles se extienden a una zona de seguridad que va de 500 metros a 700 metros de donde se encuentra el buque, lo que asegura que los efectos por el sonido de los impactos no dañe a la fauna ictícola. Las explosiones afectan el aparato auditivo y provocan desorientación en los peces.

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