Buscador


El Athletic no es masoquista, ni sádico, ni millonario, señor Urrutia

15-08-2012

Resulta inconcebible al punto que se ha llegado en el caso de la finalmente no renovación del delantero centro del Athletic e internacional con España, Fernando Llorente. No se puede tolerar que un club como el vizcaíno permita que se dilaten tanto unas negociaciones para alcanzar este resultado, cuando es un hecho real que no opera en un mercado abierto y por consiguiente todas las negociaciones deben cerrarse con tiempo para maniobrar en beneficio de todas las partes.

Este follón montado con las tripas y no con la razón  ha conseguido encabronar como nunca a la afición, y no por el hecho de que este jugador no renueve en unas condiciones que jamás se le deberían haber ofrecido, teniendo en cuenta la situación de quiebra económica reinante, con miles de aficionados del Athletic en paro y  rebajas salariales por doquier, sino más bien a consecuencia del enroque del presidente, Josu Urrutia, se supone que apoyado por la junta directiva, con una decisión inadmisible, la de retener al jugador en la plantilla durante el año que le queda de contrato.

El Athletic no puede permitirse el lujo de “perder” una cantidad de dinero que podría estimarse en cerca de 20 millones de euros en un año simplemente (traspaso más ficha) porque el presidente y la junta se sienten burlados por la actitud del jugador y su representante, que no es otro que un hermano, en una garrulada mayúscula de esta fratría. El club se debe a unos valores, que son los vizcaínos: seriedad, laboriosidad, honestidad y generosidad, y nunca podemos pecar de masoquismo.

El Athletic no puede comportarse tampoco sádicamente con un futbolista que ya ha demostrado su carácter mercenario, contrario al espíritu del club. No puede entregar a Llorente de carnaza para los miles de aficionados, confundidos, cabreados, enajenados, por lo que consideran una grave afrenta. El delantero centro no debe volver a vestir la camiseta del Athletic porque es una afrenta para toda Vizcaya, al margen de una minoría que defienda su anormal y amoral comportamiento.

Si Llorente hubiera comunicado al club hace un año que contaba con una oferta de un equipo de Champions y era su deseo, legítimo y comprensible también, jugar esa competición, la afición habría entendido el traspaso en unas condiciones “de mercado”, ya que la cláusula de retención se aleja del mercado para ser exclusivamente blindaje.  Urrutia tenía que haber exigido una contestación al jugador hace un año sobre la oferta económica (que nunca debió ser los 5 millones libres de impuestos), y en caso contrario buscar el traspaso, porque resulta muy claro que un jugador “del Athletic”, frente a unas condiciones excesivamente generosas ofrecidas por la entidad, debe renovar y en caso contrario buscar otro equipo.

Señor Urrutia, por el bien del club, dé marcha atrás y exija a la hermandad Llorente que traiga una oferta de traspaso digna para el Athletic, la afición se lo agradecerá. Todos debemos haber aprendido una lección sobre la gestión de nuestros singulares recursos humanos, mucho más relevante que en nuestros competidores para el futuro de la entidad. Saldremos adelante y ,seguro que más pronto que tarde, jugaremos la Champions solamente si hay unidad. ¡Aúpa Athletic!

Compartir en Redes Sociales



Permitida la reproducción parcial o total de los contenidos de lacelosia.com siempre que se cite su procedencia y se añada un enlace a ésta.