Buscador


El envejecimiento no perjudica el desarrollo económico, según el último estudio de Naciones Unidas

01-10-2012

El Fondo de Población de Naciones Unidas y la organización HelpAge presentó ayer el informe ‘Envejecimiento en el Siglo XXI, una celebración y un desafío’, en el que constata que los mayores, aquellos de más de 60 años serán mayoritarios respecto a los menores de 15 años en cuarenta años en el mundo y dentro de sólo 10 años en China. Por este crecimiento imparable, el Fondo recomienda que la sociedad se adapte a esta evolución, aprovechando las oportunidades que genera y no viendo el envejecimiento exclusivamente como un lastre.

La actividad de la gente mayor y el creciente peso económico de aquella es una realidad política que el informe constata, mostrando la riqueza de esa productividad y la contribución y el liderazgo en muchos campos de los ciudadanos de más de 60 años. Demuestra que con las medidas políticas adecuadas para asegurar el cuidado sanitario e ingresos corrientes, el establecimiento de redes sociales y una protección legal adecuadas, los Estados pueden conseguir un “dividendo de la longevidad” que sea aprovechado por las generaciones actuales y futuras.

Hay ya 33 países con una esperanza de vida superior a los 80 años y esas cifras siguen aumentando. El informe constata la discriminación de las mujeres, que cuentan además con una mayor esperanza de vida, por lo que los Estados deben reforzar las políticas dirigidas a ellas, pero en cualquier caso los principios de esa política deben ser siempre guiados por la “igualdad social e intergeneracional”, resultando inaceptable que millones de personas mayores continúen viviendo en la pobreza, sin recursos ni cuidados adecuados, incapaces de disfrutar sus derechos humanos.

El estudio constata que se ha avanzado en el seguimiento de las recomendaciones del Plan Madrid de Acción sobre el Envejecimiento establecido con carácter internacional en 2002, que determinaba la necesidad de integrar en el proceso de desarrollo los problemas de la gente mayor, con programas, políticas y presupuestos para ese fin.

Hay algunos datos que refuerzan la necesidad de las políticas integrales que tengan en cuenta el envejecimiento. Así, hace 30 años no había economías en las que el consumo de los mayores superase al de los jóvenes, pero en 2010 ya había 23 economías envejecidas y en 30 años habrá 90, y Japón ya cuenta con más del 30% de la población con edad superior a la citada. A escala mundial, más del 46% de las personas con edad superior a los 60 años padecen discapacidad.

El estudio de Naciones Unidas asegura que “no hay pruebas fidedignas de que el envejecimiento de la población, por sí mismo, haya perjudicado el desarrollo económico ni de que no haya en los países recursos suficientes para asegurar las pensiones y la atención sanitaria de una población que envejece”, y que son los factores claves en cualquier política integral que se acuerde.

La primera de las diez acciones prioritarias recomendadas es la de reconocer que el envejecimiento de la población es inevitable y que todo el mundo debe prepararse para ello, gobiernos, sociedad civil, sector privado, comunidades y familias, fortaleciendo además la comprensión y estableciendo políticas que permitan que la sociedad se adapte a este proceso ineludible de envejecimiento.

La segunda en importancia sería la de asegurar que las personas mayores puedan vivir con la dignidad y seguridad adecuadas, disfrutando de los servicios sociales y de salud y que puedan disponer de un ingreso mínimo. Estas acciones deben apoyarse en un firme compromiso político y un presupuesto asegurado que prevenga de los cambios de Gobierno o crisis sobrevenidas.

La tercera sería el apoyo a las comunidades y familias de modo que las personas mayores puedan ser cuidadas en su entorno. En cuarto lugar hay que efectuar inversiones en los jóvenes, promoviendo el empleo y la educación, que son las mejores para asegurar su bienestar futuro. Las siguientes atañen a la investigación necesaria sobre estos problemas para hacer más eficientes las políticas a seguir. Asegurar que el envejecimiento es un factor tenido en cuenta en cualquier política, incluidas las humanitarias, cambio climático y desastres naturales.

Establecer objetivos e indicadores más allá del 2015 en la agenda de desarrollo, y configurar una nueva cultura basada en los derechos humanos de los mayores promoviendo un cambio de actitud y de mentalidad respecto al envejecimiento, con leyes y medidas afirmativas que contrarresten la discriminación por motivos de edad.

Otras informaciones de interés publicadas por La Celosía:

Un estudio académico rompe el discurso negativo del envejecimiento de la sociedad española

Los españoles mayores de 75 años están menos satisfechos de la vida que llevan que los europeos

España ocupa un discreto puesto (22) en calidad de vida para los mayores de 60 años

 

Compartir en Redes Sociales



Permitida la reproducción parcial o total de los contenidos de lacelosia.com siempre que se cite su procedencia y se añada un enlace a ésta.