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Latinoamérica

El FMI critica la estadística de la deuda pública en Brasil

14-10-2013

El Fondo Monetario Internacional (FMI) adoptó un tono elegante para tratar las decepcionantes perspectivas de crecimiento de la economía brasileña, pero distribuyó los motivos a lo largo de un documento de 249 páginas sobre el escenario global.

El documento habla del déficit creciente en las transacciones de bienes y servicios con el resto del mundo, de la dificultad de invertir en infraestructura, de la inflación por encima de la meta exigiendo más intereses para contener el consumo y -al contrario de lo que proclama el gobierno brasileño- una deuda pública elevada.

Las exóticas maniobras contables practicadas por el Tesoro Nacional en los últimos cuatro años también llaman la atención del Fondo. En palabras del FMI Brasil, es citado junto a Venezuela y China, como una de las economías donde hay “crecientes riesgos para el Presupuesto y la deuda pública debido a actividades semi-fiscales”.

Traducido, eso significa que son gastos decididos por el gobierno, pero que dejan de aparecer en las estadísticas oficiales; un caso típico en Brasil es el uso del banco federal de fomento, el BNDES.

Todo eso lleva a la característica nacional más peculiar: el peso de los gastos públicos, especialmente en el área social, y de la carga tributaria, sin comparación en el mundo emergente (tal vez solo en Argentina, pero las estadísticas del país vecino ya no son confiables).

Los gastos de la Unión, los Estados y municipios responden por cerca del 40% del Producto Interno Bruto, o sea, de toda la renta generada en el país, y casi toda esa montaña de dinero alimenta el consumo.

En palabras del FMI: “En Brasil y en India, las trabas en la infraestructura y en la regulación [de las inversiones privadas] frenaron la capacidad de oferta ante una demanda doméstica aún fuerte”.

El gobierno gasta más de lo que recauda y acumula deudas que están entre las mayores del mundo emergente. La contabilidad nacional tiene valores menores porque descuenta de la deuda pública el valor de las reservas en dólar del Banco Central, además de otros artificios más heterodoxos, pero el documento del FMI muestra que los trucos no engañan más.

En base al criterio del país, la deuda pública líquida está en torno al 34% del PIB. En base a la metodología más común en el resto del mundo, la deuda bruta cerrará el año en el 67% del PIB, casi el doble.

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