15-07-2012
Se hace difícil elegir entre tantos fósiles del paraíso. Carreteras que no conducen a ninguna parte, playas en medio de las montañas, pistas de esquí alpino en estepas resecas, vías para trenes invisibles, desolados aeródromos que albergan el vuelo de los cuervos. Cualquiera de los rastros es la materia prima de un sueño y la tumba de una pesadilla. Si ustedes quieren disponer de una guía para viajar al jardín de las delicias les recomiendo fervientemente el libro Ruinas modernas. Una topografía del lucro (editorial Ambit). Creo que ni siquiera Las cárceles imaginariasde Giovanni Battista Piranesi contienen tantas fantasías. Artículo completo.




