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Latinoamérica

El presidente del Banco Central de Argentina anuncia que las reservas están por encima de los 33.000 millones de dólares

22-05-2015

El presidente del Banco Central (BCRA), Alejandro Vanoli, estimó que el año próximo podrá discutirse la demorada remisión de utilidades de empresas al exterior, con negociaciones caso por caso. En una entrevista con El Cronista, Vanoli dijo que el BCRA revirtió las expectativas de devaluación e inestabilidad financiera y que ahora se orientará a impulsar el crecimiento, con las reservas por encima de los u$s 33.000 millones.

–Hay consenso en que el tipo de cambio se estabilizó y se frenaron las tensiones devaluatorias, pero el mismo consenso ve un dólar más caro después de diciembre. ¿Es posible imaginar una suba del dólar desde diciembre?

–Gran parte de la respuesta la tendrá el nuevo gobierno, con el que tendré que coordinar, cualquiera sea, la política cambiaria. Dicho eso, creo que hay un consenso que se ha ganado en estos tiempos, incluso entre los candidatos de la oposición, de que la devaluación de la moneda no es un camino adecuado en Argentina para ganar competitividad, porque tiene costos sociales y pocas ventajas. Estamos tratando de dar certidumbre.

Las expectativas cambiarias se van a seguir acomodando a la baja sobre la base de la recuperación. En campaña, algunos candidatos plantean las cosas de una manera, pero me parece que en el Gobierno van a cuidar la estabilidad cambiaria.

–¿Cómo impacta esto en la liquidación de divisas del agro?
–
Algún grado de incertidumbre o de ruido sobre la política cambiaria futura y sobre la política de retenciones alimentó una especulación de retención (de cosecha). Parte de la menor liquidación tiene que ver con menores precios también. El año pasado a quienes retuvieron no les fue bien por la caída en el precio de los commodities. Hay un riesgo. Y no es tan lineal que en el futuro haya una devaluación.

–Se calcula que existe un stock de utilidades sin girar al exterior de entre u$s 11.000 y 13.000 millones y los importadores cuentan deudas por u$s 3500 millones. ¿Cómo se administrará eso?
–
Tuvimos una prioridad en octubre, que fue la estabilidad financiera. A comienzos del año pasado, muchos hablaban de reservas en los u$s 20.000 millones y movimientos bruscos en el tipo de cambio. Respecto al comercio exterior, el año pasado hubo algunos problemas, pero los fuimos normalizando razonablemente con los sectores. Los importadores piden mayores pagos, pero en general reconocen que no hay problemas.

Hemos acordado subas en todos los cronogramas. En el sector automotriz, más de 100% respecto de octubre; en Tierra del Fuego, también valores cercanos al 100%. Y, respecto a las utilidades, nosotros hemos generado tanto en las entidades financieras como en otras empresas que en este contexto había que hacer un esfuerzo por reinvertir utilidades. Hacia adelante, iremos discutiendo con las distintas empresas, como se ha hecho en el pasado. Apostamos no sólo a la reinversión de utilidades, sino a que muchas empresas vuelvan a traer líneas de créditos del exterior, que en estos años no han traído.

–Según las empresas, uno de los obstáculos para la inversión es la restricción para girar utilidades, con esta carga de hasta u$s 13.000 millones acumulados que estiman las consultoras. ¿Lo comparte?

–No avalo ese número, el stock es menor. Más allá de eso, si el Gobierno hubiera permitido que libremente las utilidades se hubieran remitido al exterior, hubiera habido una crisis. Creo que hay que ir administrando y negociando en cada caso los giros de utilidades en función de las posibilidades. Y, en muchos casos, entiendo que a partir del año que viene va a ser posible discutir esto sobre la base de distintos esquemas que hagan que las reservas internacionales del país no bajen. De nada serviría a las propias empresas que el BCRA habilite una vía de salida que conspire contra la estabilidad. Se va a poder secuenciar razonablemente entre el Gobierno, el BCRA y las empresas un esquema que permita ir estimulando las inversiones en el país, permitiendo que se gire una parte de las utilidades. En los últimos meses se dieron un conjunto de factores externos e internos que en algún momento se va a revertir y va a facilitar esa discusión.

¿Se puede salir del cepo en un día o en cien?
–
Yo soy partidario del gradualismo. No me parecen viables las soluciones de shock y ya se ha empezado en este año y medio con un proceso de flexibilización de las restricciones, con el dólar ahorro, los pagos de importaciones y que puede alcanzar a otros rubros. Estamos viviendo una situación en la que todos los países, desarrollados y emergentes, estamos muy preocupados por la volatilidad cambiaria internacional. Están las circunstancias propias de Argentina en un año electoral. Hay discusiones ideológicas sobre la apertura, pero me parece que el ritmo (de apertura) lo va a determinar no tanto el voluntarismo de los candidatos, sino la realidad de la economía mundial y la de la Argentina.

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