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Latinoamérica

El yerno del dictador de Guatemala, Ríos Montt, coloca magistrados en el Congreso

30-09-2014

Roberto López Villatoro, yerno del dictador de Guatemala, Ríos Montt, coloca magistrados en el Congreso. El abogado explica que cayó en este papel casi por accidente, cuando un pequeño grupo de abogados en el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) le pidió que participara en las elecciones internas de la asociación para las Comisiones de Postulación que determinan los candidatos finales para esos puestos del gobierno. López Villatoro se compadeció de estos abogados de pueblo por múltiples razones, sobre todo porque su primer intento por obtener un cupo en el CANG fue destruido por una máquina bien engrasada, controlada por los abogados de la ciudad de Guatemala respaldados por los intereses de las elites más tradicionales. Estas “vacas sagradas”, como se les llamaba, tenían asegurados estos puestos en el CANG, siempre y cuando el CANG celebrara sus elecciones en la ciudad capital.

La ira de López Villatoro le recordaba su infancia en Huehuetenango. Él dice que tenía unos 10 años cuando se dio cuenta que no le gustaba “la gente rica”. Él estaba en la escuela, y los niños más ricos –aquellos cuyas familias poseían grandes fincas de café o molinos de harina– lo acosaban. El rencor reprimido contra estas elites tradicionales ayuda a explicar los apodos como “vacas sagradas”, aplicados a los abogados de las elites tradicionales en el CANG. Para cambiar el sistema, López Villatoro hizo cabildeo para el proyecto de ley Colegiación Obligatoria, lo cual abrió más espacio para que los abogados de provincias lejanas participaran más activamente en la selección de representantes en las Comisiones de Postulación.

También López Villatoro creó una coalición cuasi política; y después de una infusión de dinero, partidos, cabildeo y acuerdos a puerta cerrada, ya para el 2009 su grupo controlaba el 40 por ciento de los delegados del CANG en las comisiones. Además, buscó influir en las universidades, la otra presencia no gubernamental importante en las Comisiones de Postulación. Fue de este tipo de control que el exjefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) Carlos Castresana, se agarró cuando denigró a López Villatoro en octubre de 2009, pocos días después de que el Congreso hubiera seleccionado a los jueces de las altas cortes. En concreto, Castresana dijo que López Villatoro había comprado la influencia de al menos 13 jueces y abogados al pagarles para que hicieran estudios de postgrado en España, antes de las Comisiones de Postulación de 2009, que seleccionaban a los jueces de las altas cortes.

Esto formaba parte de la forma en la que había sido capaz de controlar a 26 de las 54 personas que finalmente seleccionaron a los jueces de la Corte Suprema y de la Corte de Apelaciones. Aunque Castresana ofreció pocas pruebas, el ambiente tóxico que siguió a su conferencia de prensa condujo a la eliminación de tres jueces de sus cargos, en algunos casos sin ninguna investigación de seguimiento por parte de las autoridades judiciales o el Congreso.

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