Buscador


Lobbies

Emilio Cuatrecasas, seguidor de Botín, esquiva el coste reputacional de estar imputado por fraude fiscal

02-04-2012

El control y la medición del riesgo reputacional es relevante en cualquier gobierno corporativo, y  el código que rige para las empresas que cotizan en Bolsa marca las pautas a seguir. Sin embargo, la realidad es que en esta materia lo que impera es también la “doctrina Botín”. El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, no consideró oportuno comunicar al consejo “cuanto antes”, como reclama el artículo 30 del reglamento del consejo) del penoso vía crucis fiscal que atravesó el pasado año, cuando todo el mundo se enteró (incluidos los consejeros del Santander que no dijeron ni pío) de que había ocultado una fortuna al fisco desde que tenía uso de razón. Plantearse que pusiera su cargo a disposición de lo que estimase el consejo, como manda el artículo 56 de los Estatutos del banco, se considera un insulto en chez Botín

El abogado Emilio Cuatrecasas,  dueño del despacho que lleva su nombre, también sufrió un severo embate a su imagen cuando se supo que la fiscalía había presentado una querella por fraude fiscal de casi 4 millones de euros contra el letrado, pero tras el pertinente lavado de imagen mediante entrevistas edulcoradas en la principal prensa económica y fotos de su presencia en actividades de lobbies a los que pertenece y en otros actos de carácter social, se asienta el “aquí no ha pasado nada”.

Cuatrecasas tampoco ha comunicado de su situación ni ha puesto su cargo a disposición de lo que dictase el consejo de Meliá, al que pertenece como independiente, según se desprende del contenido de la memoria de Gobierno Corporativo de la cadena hotelera. Meliá, en cualquier caso, reconoce que no tiene reglas específicas en esta materia, y ya se sabe que en Baleares hay manga ancha para casi todo, desde la época en que reinaba por aquellos lares Juan March.

Está por ver todavía como afecta la amnistía fiscal decretada por el Gobierno de Mariano Rajoy en estos dos casos conocidos. Botín, ya aparentemente con información confidencial, aseguró durante la junta de accionistas celebrada el pasado viernes que esperaba que su asunto y el de sus familiares, fuera archivado “pronto”. Se lo han puesto difícil al juez Fernando Andreu, para continuar con las diligencias de investigación abiertas, tras el decreto de perdón fiscal que se ha sacado de la manga el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y en el que supuestamente no ha tenido nada que ver Jaime Pérez Renovales, quien fichó por el equipo de Mariano Rajoy, dejando el lucrativo cargo de director general de la asesoría jurídica del grupo Santander, para convertirse en el subsecretario de Presidencia, quizá el principal “fontanero” de Moncloa.

Compartir en Redes Sociales



Permitida la reproducción parcial o total de los contenidos de lacelosia.com siempre que se cite su procedencia y se añada un enlace a ésta.