20-05-2012
Resulta evidente que la crisis económica que España viene sufriendo desde que, allá por 2007, comenzara a hacerse evidente, ha dañado enormemente la imagen exterior de nuestra nación. El elevado desequilibrio presupuestario de 2011 (cercano al 9 por ciento del PIB), el crecimiento acelerado de la deuda pública desde 2008 (más de 30 puntos de PIB), la altísima tasa de desempleo y la constatación de las dificultades de una parte del sector bancario español han contribuido a trasladar una imagen negativa de España en buena parte de los medios de comunicacion internacionales y de la comunidad financiera internacional. Artículo completo.




