25-04-2012
En las últimas semanas, la narración predominante sobre los orígenes de la crisis europea se ha visto sometida a presiones. La fábula de que la situación actual es fundamentalmente el resultado de un incumplimiento de las normas del Tratado de Maastricht es lenta, pero con razón se desvanece. Ahora, no sólo son los países que se ven obligados a ajustes fiscales agresivos y autodestructivos los que se oponen, también lo hacen los que son países fiscalmente conservadores, como los Países Bajos.
En términos más generales doce jefes de Estado y los gobiernos de Europa firmaron una carta dirigida al Consejo Europeo a finales de marzo argumentando que Europa estaba mal dirigida y carecía de una estrategia de crecimiento. Esto debe resonar también en Francia, donde el principal candidato presidencial, François Hollande, ha argumentado en repetidas ocasiones que iba a renegociar el pacto fiscal y tratar de reforzar la dimensión pro-crecimiento de la estrategia europea actual. Léelo íntegro.




