19-06-2012
España se encuentra en un momento determinante. Las malas noticias económicas y financieras de las últimas semanas, de los últimos días, de las últimas horas, nos sitúan en una encrucijada donde cualquier elección es difícil.
La ciudadanía y la opinión pública buscan a los economistas y encuentran economistas que vaticinan terribles consecuencias en un vano intento de engrandecer su valía haciendo predicciones más grandes que ellos mismos. Incansablemente nos repiten que los niveles de bienestar alcanzados no son sostenibles y que es necesario que recibamos menos prestaciones sociales, peor educación, peor salario, peor atención sanitaria. La austeridad forzada tiene un nombre: se llama pobreza. Alegan que, para ser competitivos…Artículo completo.




