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Latinoamérica

Los bonos argentinos en dólares cotizan con una rentabilidad del 23% por el miedo a la suspensión de pagos

22-07-2014

Los bonos soberanos en dólares están bajo una fuerte presión vendedora debido al temor de los inversores a un default técnico el próximo 30 de julio. La incertidumbre por la resolución del conflicto con los fondos buitre aumenta la especulación en el mercado y aumenta la volatilidad entre los títulos públicos.

Es decir, al aumentar el riesgo de impago se dispara el rendimiento implícito de algunos papeles. El caso más resonante en el mercado el del Boden 2015 (RO15), que otorga hoy un rendimiento anual del 23,5% en dólares.

Los bonos en dólares cotizan en “especie D” y pueden ser comprados y vendidos en esa moneda. El precio del RO15 -paga un interés del 7%- cayó a 87 dólares. Por lo cual, si un inversor lo adquiere hoy y espera hasta su vencimiento el 3 de octubre de 2015, obtendría una ganancia del 23,5% al cobrar capital e intereses.

El mayor factor de riesgo de los Boden 2015 es que están regidos por la legislación de Nueva York. Para el mercado, todos los bonos emitidos con esta cláusula están hoy sujetos a riesgo potencial de embargo.

En el mercado de bonos “especie D”, el Bonar X (AA17) (7% de interés y vence en 2017) sigue en mayor volumen. Su valor baja 2,68% hasta 83,6 dólares y ofrece un rendimiento del 14% promedio anual en dólares estadounidenses.

LA AUDIENCIA CON GRIESA, UNA JORNADA DECISIVA

El juez de distrito de Nueva York, Thomas Griesa, recibirá mañana a bancos e intermediarios financieros para analizar si mantiene bloqueado el pago a bonistas que entraron en el canje de deuda que realizó el país en 2005 y 2010.

El 30 de junio pasado, el Gobierno nacional depositó 539 millones de dólares por un vencimiento de deuda de los bonos Discount (ley extranjera) que debe ser distribuido entre tenedores de Estados Unidos, Europa y Japón. Griesa había ordenado no pagar hasta en tanto se solucionara el pago a los fondos buitre que tienen sentencia a favor.

Mañana a partir de las 11:30 horas de Buenos Aires, el juez podría pronunciarse sobre si repone, por un tiempo acotado, la medida cautelar (stay, en la jerga jurídica) para permitir los pagos y facilitar las negociaciones entre la Argentina y los holdouts.

Si eso no sucede, la Argentina no caería en default, como podría ocurrir el 30 de julio, más allá de que el Gobierno insiste en que no hay ninguna posibilidad, cuando se cumpla un mes de la fecha en que se debía pagar, ni los bancos y agentes financieros serían susceptibles de reclamos de parte de la Argentina y de los bonistas por retención indebida de fondos.

Si se repusiera el “stay” y se cumplieran con los pagos, habría un tramo de por lo menos dos meses para avanzar en las negociaciones, ya que para setiembre está previsto el siguiente pago a los bonistas que entraron al canje.

El punto clave de la negociación -si es que se puede avanzar en ella- es evitar que entre en vigencia la cláusula RUFO, que figura en los contratos con los bonistas que entraron al canje, y cuyo vencimiento es el 31 de diciembre de este año.

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