Buscador


Martinelli recuerda a Washington en una carta pública los favores que le ha hecho

28-05-2018

El expresidente Ricardo Martinelli se siente defraudado por los norteamericanos, a quienes durante su mandato ayudó sin titubeos a pesar de que éstos favores, dice, le costaron amenazas de otros gobiernos. El mandatario tuvo una relación tan estrecha con Washington, que pensó que jamás lo abandonarían en momentos en que se sintiera amenazado. Les tomó la palabra de que acudiera a ellos para conseguir refugio. Pero nunca pensó que lo iban a ‘echar en una cárcel’.

En una carta formal dirigida al Departamento de Estado, con fecha del 14 de mayo, y revelada por su abogado Sidney Sittón, Martinelli enumera a sus exaliados las operaciones que efectuó, principalmente a la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), o la forma en que inclinó la política exterior panameña a favor de Estados Unidos durante las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

La nota de cuatro páginas, se perfila como una de las primeras batallas directas de Martinelli contra el Departamento de Estado de Estados Unidos para impedir su extradición a Panamá, después de haber tomado la decisión de retirar los recursos de apelación en las Cortes de ese país. Martinelli quedará sujeto al departamento liderado por Mike Pompeo, quien decidirá sobre su extradición.

La carta desvela información sensitiva, en materia de inteligencia y cooperación bilateral, que podría actuar como un bumerán en su intención de sensibilizar a Washington acerca de su proceso. Los norteamericanos suelen ser muy reservados en esta materia, y los hechos ahora son públicos.

El expresidente inicia con la queja de ser un perseguido político de quien fuera su exvicepresidente, a quien acusa de haber fabricado cargos en su contra para lastimar su carrera política y atacar a su familia. ‘El objetivo es deshabilitarme políticamente en 2019′, alega.

Enseguida menciona, en tono de reclamo, que escogió ir a Estados Unidos en vez de a Italia (país que no extradita a sus nacionales, como él), ya que fue invitado por los más altos oficiales del gobierno cuando necesitaba su ayuda. ‘Después de años de amistad no esperaba que me botaran en una cárcel de Estados Unidos’.

A continuación, achaca la influencia que tuvo el exembajador de Estados Unidos en Panamá, sin mencionarlo, quien no solo dio una ayuda en el proceso, sino que hizo hasta lo imposible para concretarlo.

Cuando CIA solicitó que detuviera el buque norcoreano que cruzaba por el Canal procedente de Cuba ‘no parpadié. Yo mismo hice la inspección del barco donde se hallaron armas, misiles, aviones, que violaban el embargo impuesto por las Naciones Unidas’.

Rememora que antes de decomisar la nave, le llamó el presidente de Cuba, Raúl Castro, para amenazarlo de que si paraba el barco iba a sufrir graves consecuencias. Ahí Martinelli no pierde el tiempo y aprovecha para resaltar las cercanas relaciones de Varela con los cubanos.

En uno de los párrafos le recuerda al Departamento de Estado que cuando seguía las instrucciones de la CIA, después de haber confiscado el buque, coincidentemente el presidente de Estados Unidos estaba siendo acusado de espiar a otros jefes de Estado, como Angela Merkel de Alemania y Dilma Rousseff de Brasil.Pasado el incidente del buque, Martinelli dice que el vicepresidente de Estados Unidos le dijo que habían tomado en serio las amenazas castristas, y que en caso de requerirlo podía ir a Estados Unidos sin temor. ‘Tenía la impresión que podía confiar en la promesa de tan distinguidos oficiales, me equivoqué’, afirma.

Más información

Compartir en Redes Sociales



Permitida la reproducción parcial o total de los contenidos de lacelosia.com siempre que se cite su procedencia y se añada un enlace a ésta.