Buscador


 

Una guía del SNP, partido en el Gobierno, subraya los beneficios de una Escocia independiente

15-09-2014

El 18 de septiembre los escoceses votarán en  referéndum esta única pregunta: ¿Debería ser Escocia un país independiente? La cuestión de si una Escocia independiente se convertiría en miembro de la UE juega un papel clave tanto en la campaña del Sí –impulsada desde hace más de siete décadas por el Partido Nacional Escocés (SNP), socialdemócrata, y actualmente en el Gobierno-, como en la del No, focalizada por bettertogether (Mejor Juntos). El SNP divulga  una ‘Guía por la independencia’ en la que subraya algunos de los beneficios de la descentralización: menor delincuencia, rebaja de la  tasa de desempleo y una economía más fuerte en su conjunto que la de Inglaterra. Asegura que el Parlamento escocés ha protegido el Sistema Nacional de Salud (NHS) de la privatización y restaurado la enseñanza gratuita. Si Escocia vota Sí en el referéndum, el Gobierno escocés negociará para que el país se convierta en independiente el 24 de marzo de 2016. “Es con la independencia que vamos a tener la capacidad de determinar nuestro propio destino y construir un futuro mejor”, subraya Alex Salmond, líder del SNP.

Apelar al bolsillo de los votantes indecisos para el No

“Creemos que el futuro de Escocia es más brillante, como parte de Inglaterra”, afirma John Reid, ex ministro de Trabajo e impulsor del No junto a bettertogether (Mejor Juntos). Reid lanza cuestiones clave que tocan al bolsillo de los votantes indecisos: Cuándo tantas empresas han dicho que se verían obligados a moverse, ¿está convencido de que su trabajo es seguro? ¿Estás seguro de que su pensión es más segura en una Escocia independiente? ¿Está seguro de que los precios en las tiendas no van a subir? ¿Está usted seguro de que el NHS puede financiarse después de la separación? ¿Sabe cuál será la moneda? Reid les recuerda a los indecisos que más de un millón de puestos de trabajo en Escocia están vinculados al resto de Inglaterra; que las pensiones se sufragan con la puesta en común y compartiendo recursos una población de 63 millones, en vez de sólo 5 millones en Escocia; que ser parte de Inglaterra mantiene los precios bajos para las familias, ya sea las facturas de energía o la compra semanal. Les garantiza, además, que seguirán con la libra esterlina.

“En caso de un Sí, la relación entre Escocia y la UE será una de las áreas cruciales de debate y negociación. Pero la evaluación de las futuras relaciones está plagada de incertidumbre y especulación”, advierte Fabian Zuleeg, jefe del think tank European Policy Center (EPC). “Hay muchas cuestiones todavía por resolver, incluyendo el proceso potencial de convertirse en un miembro de pleno derecho de la UE”, explica en un documento que reflexiona sobre la posible independencia. En el mismo se insiste en que hay mucha incertidumbre jurídica y política. Está en el aire si de ser independiente, Escocia deberá adoptar el euro, su participación en Schengen, cláusulas de exclusión voluntaria y arreglos especiales, como en ciertas áreas de la Justicia y los asuntos de Interior, además de la devolución presupuestaria y la fiscalidad.“Todo es posible si Escocia se presenta como un buen socio europeo, especialmente a la luz de una potencialmente relación  cada vez más incómoda con Inglaterra. La presunción general sería que Escocia tendría que aceptar el acervo comunitario en su totalidad, incluido el compromiso de unirse finalmente al euro”, concluye Zuleeg.

Los costes de transición del proceso soberanista

Los expertos consideran que es prácticamente imposible determinar si la posición fiscal en Escocia sería mejor o peor que con Inglaterra (dependiendo del precio del petróleo, la división de las deudas y los activos después de la independencia, los costos de transición del proceso soberanista, así como las decisiones de gasto y de impuestos separadas a ambos lados de la frontera). Sin embargo, las nuevas reglas fiscales implican que hay una buena probabilidad de que habría algunas limitaciones en el gasto del gobierno escocés y el endeudamiento. Si el Reino Unido decide quedarse en la UE, no habría presión para Escocia para cambiar las disposiciones adoptadas en la adhesión.

Scotland Europa es el lobby que promueve los intereses de Escocia a través de las instituciones de la Unión Europea,  con un gasto anual de dos millones de euros. “Ayudamos a las organizaciones escocesas a fomentar las relaciones de Europa con éxito, proporcionando orientación sobre las políticas y la financiación europeas”, aseguran sus portavoces en el registro de Bruselas. Scotland Europa forma parte de Scottish Enterprise, la agencia económica de innovación y de inversión de Escocia.

Desde La Celosía recomendamos la lectura relacionada de:

Scotland versus United Kindong, un debate en el que se mantiene la calma

El coste de la Independencia

Compartir en Redes Sociales



Permitida la reproducción parcial o total de los contenidos de lacelosia.com siempre que se cite su procedencia y se añada un enlace a ésta.